Acogerse al Beneficio de Auditoría para el año gravable 2011, será mucho más oneroso.

La Ley 1430 de 2010, extendió la aplicación del beneficio de auditoría para los años gravables 2011 y 2012, modificando de manera significativa el incremento en número de veces el valor de la inflación, en que se deberá aumentar el Impuesto de Renta en relación al año gravable anterior, situación que supondrá un mayor esfuerzo para acogerse al beneficio y por tanto menos atractivo.

Los contribuyentes del impuesto sobre la renta, tanto personas naturales como jurídicas, obligadas o no obligadas a llevar contabilidad, residentes o no residentes, nacionales o extranjeras, tienen la posibilidad de acogerse al beneficio de auditoría, el cual consiste en acelerar el término de firmeza de su declaración de renta por el período gravable 2011, con el objetivo de reducir el tiempo con el que cuenta la DIAN para revisarla, cuestionarla o modificarla, de acuerdo a la norma contenida en el Artículo 689-1 del estatuto tributario, si cumplen la totalidad de los siguientes requisitos:

1. Presentar en forma oportuna la declaración de renta correspondiente al año gravable 2011.

Para aquellos contribuyentes declarantes del impuesto de renta, que como estrategia tributaria suelen presentar su declaración con anterioridad al vencimiento del plazo para declarar, deben tener en cuenta  que de conformidad con los artículos 11, 12 y 14 del Decreto 4907 de 2011 (Por el cual se fijan lugares y plazos para la presentación de declaraciones tributarias), la presentación de la declaración de renta sólo podrá realizarse a partir del 1 de Marzo de 2012. Recuerde que el término de firmeza de la declaración de renta que cumple con los requisitos del beneficio de auditoría, se debe contar desde la fecha de presentación de la declaración y no desde el vencimiento del plazo para declarar, como sucede con el término de firmeza general contemplado en el artículo 714 del E.T.

2. Presentar la declaración de renta con todas las formalidades requeridas de manera que se impida que la declaración se pueda dar como no presentada (Ver Art 580 E.T.)

3. Liquidar un impueto neto de renta para el año gravable 2011 que sea superior al impuesto neto de renta del año 2010 en un 18,65% para que la declaración quede en firme a los 18 meses, en un 26,11% para que la declaración quede en firme en 12 meses o en un 44,76% para que la firmeza de la declaración se de en un periodo de 6 meses.

Este es el único requisito que presentó cambios respecto al beneficio de auditoría que operó por los años gravables 2007 a 2010, pues se incrementó de de 2.5 a 5 veces la inflación causada en el respectivo período gravable, en que se debe incrementar el impuesto neto de renta respecto al año gravable anterior, para que la firmeza se adquiera en un término de 18 meses, de 3 a 7 veces, para que la firmeza se adquiera en un término de 12 meses y de 5 a 12 veces, para que la firmeza se obtenga en un término de 6 meses.

Si bien, el índice de inflación anual a Diciembre de 2011 que se ubicó en 3,37%, no fue significativamente superior al  3,17% del año 2010, la modificación al presente requisito hará más oneroso acogerse al beneficio de auditoría, beneficio que de hecho ha sido bastante cuestionado, pero que es sin duda un importante mecanismo para reducir el riesgo de quedar inmerso en un proceso de fiscalización y discusiones con la administración, aun cuando se piense que “se está libre de pecado”.

Sobre este punto, es importante tener en cuenta que si el contribuyente al momento de liquidar su impuesto neto de renta para el año gravable 2011, no es superior en los porcentajes anteriormente indicados respecto al impuesto de renta neto del año 2010, se tiene la posibilidad de incrementar voluntariamente su impuesto neto de tal forma que cumpla con el requisito sin que ello implique que la DIAN la rechace por error aritmético y sin la necesidad de que el contribuyente tenga que renunciar a  incluir costos o deducciones para cumplir con el mismo.

Los porcentajes en que se debe incrementar el impuesto neto de renta resulta de los siguientes cálculos:

TÉRMINO DE FIRMEZA
N° Veces Inflación x % inflación
PORCENTAJE
POR APLICAR
18 MESES5 x 3.73% 18.65%
12 MESES 7 x 3.73%26.11%
6 MESES 12 x 3.73%44.76%

4. El impuesto neto de renta del año gravable 2010 que se toma como referencia, no puede ser inferior a $1.007.000

5. Las Retenciones en la fuente que se vayan a tomar en la declaración de renta año gravable 2011 deben estar totalmente soportadas.

Este punto es importante pues aún cuando transcurran los 18, o los 12 o los 6 meses de plazo que tendría la DIAN para detectar un error en la declaración, la DIAN puede después de tales meses, entrar a exigir la prueba de las retenciones tomadas en la declaración de renta por el año gravable 2011 y si se encuentra que no están totalmente soportadas, se puede perder el beneficio de auditoría.

6. Si la declaración de renta por el año gravable 2.011 arroja un saldo a pagar, este debe pagarse oportunamente en los plazos fijados.

Si por el contrario, la declaración de renta arroja un saldo a favor, la solicitud de devolución y/o compensación del mismo se debe tramitar dentro de los mismos meses en que se espera a que quede en firme la declaración; de lo contrario, el saldo a favor se debe imputar en la siguiente declaración.

7. La declaración de renta por el año gravable 2011 no puede presentar pérdida fiscal, debido a que en tal caso el périodo de firmeza de la declaración será de 5 años aunque se liquide impuesto a cargo.

En realidad, éste es un requisito que se ha establecido vía doctrina de la DIAN, porque de la interpretación literal del artículo 689-1 del E.T., se entiende que la declaración que presente pérdida fiscal, pero que cumpla con los demás requisitos para acceder al beneficio de auditoría, no quedaría en firme en 5 años según lo establecido en el artículo 147 ibídem y la doctrina, sino que adquirirá la firmeza en el término del beneficio de auditoría, eso sí, la DIAN conservaría la facultad de fiscalización aun cuando hayan transcurrido los 18, 12, o 6 meses del término de firmeza, pero sólo en relación a la determinación y posterior compensación de la pérdida fiscal; es decir, la DIAN podrá fiscalizar la declaración objeto de beneficio de auditoría luego de transcurrido el término de firmeza, pero no podrá  proponer la modificación a la declaración mediante liquidación oficial de revisión, pero si impedir que la pérdida improcedente se compense en declaraciones posteriores.  (Ver Concepto DIAN 103121 de 2008)

8. En la declaración de renta del año gravable 2011 no puede utilizar el beneficio de la deducción especial por inversión en activos fijos productores de renta estipulada en el Art 158-3 del E.T.

Se debe recordar que el beneficio de deducción por inversión en activos fijos reales productivos continúa vigente para quienes suscribieron contratos de estabilidad jurídica e incluyeron en el contrato dicha deducción.

Igualmente, en razón a que el artículo 1 de la Ley 1430 de 2010, mediante el cual se eliminó la deducción fiscal especial por inversión en activos fijos reales productivos, fue objeto de demanda por vicios de trámite y la supuesta publicación en el año 2011, situación que mantendría vigente el beneficio para el año gravable 2011, algunos contribuyentes como estrategia tributaria para no perder la oportunidad de la aplicación de la deducción ante la posibilidad de un fallo positivo a la demanda, podrían tomar el beneficio incurriendo en el riesgo de tener que corregir su declaración o presentarla sin incluir la deducción pero solicitarla posteriormente mediante un proyecto de corrección  para que sea la DIAN quien determine su procedencia o no, si es que la corte no ha fallado.

9. El contribuyente no puede gozar de exenciones tributarias por estar ubicado en zonas geográficas que están cobijadas por leyes de exoneración especial como ley Quimbaya o ley Paez.

Es importante tener en cuenta que si el contribuyente requiere hacer una corrección a una declaración de renta objeto de beneficio de auditoría, esta se puede realizar sin perder el beneficio, siempre y cuando la corrección no afecte el cumplimiento de los requisitos y el objeto de la corrección no sea la de subsanar inconsistencias en el cumplimiento de los mismos.