Reforma tributaria promete que hará “chillar” a las personas naturales.

Si bien, el borrador del proyecto de reforma tributaria que se “filtró” y fue dado a conocer esta semana, según comunicado emitido por el Ministerio de Hacienda no corresponde a la versión oficial, ni es un texto definitivo pues aún está proceso de elaboración, si permite deducir las intenciones del proyecto que será presentado ante el congreso.

A  continuación, un análisis sobre los principales contenidos que se supone tendrá la próxima reforma tributaria en materia del impuesto de renta a personas naturales.

Uno de los puntos clave de la reforma tributaria es ampliar la base de personas naturales declarantes del impuesto sobre la renta y aunque de lo que se pudo conocer del borrador del proyecto no se establecen los criterios con los cuales se definirían quiénes serían los nuevos obligados a declarar y quiénes estarían exonerados, sí se establece que “el impuesto de los no declarantes es igual a las retenciones”, pero a diferencia del actual artículo 6 del E.T, se permitiría que algunas personas naturales no obligadas a presentar declaración de renta y complementario, la presenten y que ésta produzca efectos legales, con el fin de posibilitar la  devolución del exceso del impuesto pagado vía retención en la fuente.

Las personas naturales que se beneficiarían con la disposición anterior serían los asalariados, trabajadores independientes y algunos rentistas de capital; por el contrario, no podrán presentar declaración  de renta con el objeto de solicitar la devolución de saldos a favor por retenciones quiénes sus rentas provengan de dividendos, enajenación de activos fijos, ganancias ocasionales e independientes con actividad empresarial.

Hasta aquí las buenas noticias.

Por primera vez, el Estatuto Tributario contendrá un título especial que agrupará las normas relativas a la determinación de la renta líquida para las personas naturales mediante la cedulación de las rentas gravables; es decir, se clasifican  los tipos de rentas en relación al origen de los ingresos (rentas laborales, rentas de trabajo independiente, rentas de capital e independientes con actividad empresarial) y se señala de forma “taxativa” los costos y deducciones atribuibles a cada tipo de renta, con cambios significativos en cuanto las limitaciones.

Límites a costos y deducciones

Entre las limitaciones a los costos y deducciones, se resalta el caso de los trabajadores independientes, quiénes para poder deducir las expensas necesarias en el desarrollo de su actividad, deberán desarrollarla en “forma organizada” (lo cual implica cumplir con la obligación de inscripción en el registro mercantil), pues el actual artículo 107 del Estatuto Tributario no hará parte del régimen de impuesto de renta para las personas naturales y sólo a los “independientes con actividad empresarial” se les permitirá la deducción de las “erogaciones generales”; por lo tanto, los trabajadores independientes que no cuenten con registro mercantil, sólo podrán solicitar como costo o deducción lo señalado en forma taxativa por la norma, la cual no incluye las expensas necesarias en la generación de la renta.

Otras limitaciones son:

- Se elimina la deducción por pagos en contratos de prestación de servicios a empresas de medicina prepagada y por seguros de salud, pero se permitiría la deducción por pagos catastróficos en salud “debidamente certificados”.

- La deducción por pagos de educación se limitarían a 500 UVT por año y por hijo, adicional al límite del 15% del ingreso gravable.

- La deducción por intereses en préstamos para adquisición de vivienda sólo será aplicable si el costo de la vivienda no supera el valor de 5.760 UVT, limitando el valor anual de la deducción a 461 UVT (tiene otros límites cuando el préstamo se haya adquirido en UVR).

En materia de deducciones, para efecto de la disminución de la base de retención en la fuente para asalariados con los aportes obligatorios a salud, el monto a disminuir sería el aporte obligatorio correspondiente al mismo mes en que se práctica la retención y no el promedio del valor aportado el año gravable inmediatamente anterior como se viene aplicando actualmente.

Eliminación de las rentas exentas

Uno de los puntos que prendieron las alarmas respecto al proyecto de reforma tributaria y que algunos congresistas anuncian que no apoyarían, es la posibilidad de que se eliminen las rentas exentas para asalariados, pues las que quedarían vigentes sólo aplicaría para quienes devenguen hasta un salario mínimo (los cuales no son declarantes). Lo crítico no es sólo que desaparece la exención sobre el 25% de las rentas laborales, sino que también se elimina la exención sobre las cesantías e intereses a las cesantías, aunque es contradictorio que en el capítulo de retención en la fuente, éstas últimas no hagan parte de la base para el cálculo.

El experto en derecho tributario, Jesús Orlando Corredor Alejo, deja entrever en su obra del impuesto a la renta en Colombia, que los asalariados obligados a presentar declaración de renta, no tienen derecho a alimentarse, a vestirse elegantemente, y a vivir en un techo digno cuando pagan arrendamiento de vivienda. Además, para trasladarse a su sitio de trabajo le obligan a utilizar bicicleta; todo porque las normas tributarias, no aceptan como deducible los pagos que necesariamente le han correspondido incurrir por su alimentación, vestido, vivienda arrendada, transporte automotor, lo cual, de alguna manera se compensa con la exención del impuesto sobre la renta sobre un porcentaje limitado de su ingreso laboral. (25% de renta exenta)

Es por lo anterior, que las normas tributarias obligatoriamente deben prever la exención sobre un mínimo de recursos para garantizar la existencia personal y familiar, tal como señala la sentencia C-1060A de 2001 en los siguientes términos:

(…) la capacidad contributiva no es el único principio a valorar en el sistema: es necesario proteger otros valores que se encuentran en la Constitución como son la protección de los derechos fundamentales al trabajo, y a la familia, protección a la libertad personal que implica el reconocimiento de un mínimo de recursos para la existencia personal y familiar que constituye la frontera a la presión fiscal individual, todo complementado con los principios del Estado Social, que no deben ser antagónicos a los de las libertades personales y patrimoniales sino moderadores de ellas.

Bajo estas perspectivas se comprende que las exenciones no pueden constituir un tratamiento de favor, ni siquiera para honrar o socorrer a los exonerados. Su propósito, de mayor altruismo, debe responder a un relevante interés social o económico nacional o a una circunstancia estructural del tributo que pueda considerarse un imperativo de justicia. (Negrilla fuera de texto)

Es claro que la exención sobre las rentas laborales no corresponde al tipo de exención que tiene como finalidad la minoración de las cargas tributarias del contribuyente, sino al reconocimiento de un importe mínimo para atender las necesidades vitales, que en términos de justicia y equidad tributaria, sería claramente superior al actual 25% del ingreso laboral y que igualmente debería se aplicable en el caso de los trabajadores independientes.

Beneficios tributarios

Entre los beneficios tributarios que no aparecen contemplados en el borrador del proyecto de reforma tributaria se encuentran:

- La disminución de la base de retención por pagos a terceros por concepto de alimentación.

- El tratamiento como ingreso no constitutivo de renta de los aportes voluntarios a los fondos de pensiones.

Respecto al ahorro en cuentas AFC, se extiende el beneficio al ahorro voluntario en el FNA,  pero el límite de los ingresos no constitutivos de renta no podrán superar el 20% (actualmente 30%) del ingreso laboral o ingreso tributario.

La nueva tabla de tarifas, con un incremento desproporcionado

En cuanto a las tarifas del impuesto de renta para las personas naturales, se establecería una nueva tabla (¿En pesos? ¿Se les olvidó lo práctico de la UVT?) con unas tarifas nominales que irían desde el 0% para las rentas gravables menores a $20 millones y hasta el 50% para las rentas gravables superiores a $1.500 millones.

En el caso de que las tarifas propuestas en el proyecto de reforma tributaria se aprobaran, se estaría ante un incremento tanto de la tasa marginal como de la tasa efectiva de tributación, por efecto de la limitación a las deducciones y la eliminación de las exenciones.

Al realiza el ejercicio de establecer la diferencia del impuesto a cargo para el año gravable 2012 con la tabla de tarifas propuesta en el borrador del proyecto de reforma tributaria y las tarifas actuales (artículo 241 del E.T.) se evidencia lo siguiente:

Si se toma una renta gravable de $29.999.999 que es tope máximo del segundo rango de la tabla de tarifas, a partir del cual se liquidaría el impuesto de renta sobre la tarifa mínima del 10%, el impuesto a cargo sería $3.000.000, mientras que esa misma renta gravable con la tabla de tarifas actuales generaría un impuesto a cargo de $305.000; es decir, el impuesto a cargo se incrementaría en el 983,7%.

Igualmente, si se toma una renta gravable de $1.500 millones que es el valor sobre el cual se comenzaría a aplicar una tarifa marginal del 50%, el impuesto a cargo sería $750 millones, mientras que esa misma renta gravable con la tabla de tarifas actuales generaría un impuesto a cargo por $480 millones; es decir, el incremento sería del 156%.

Por lo anterior, no es cierto que quienes venían pagando sus impuestos como ordena la ley vayan a sentir un alivio en su carga tributaria.

En materia de tarifas de retención en la fuente por ingresos laborales, se mantendría la tabla actual contenida en el artículo 383 del Estatuto Tributario, la modificación se presentaría sólo en relación a la determinación de la base sujeta a retención.

Comerciantes no declarantes de renta tendrán su propio impuesto.

Según el proyecto de reforma tributaria, se pretende crear un Régimen de Inclusión a la Economía Formal (RIE) que establece un tributo a cargo de pequeños comerciantes que será declarado anualmente y pagado en forma mensual de acuerdo al tope de ingresos brutos del año fiscal inmediatamente anterior.

El valor del pago mensual a cargo de los sujetos pertenecientes a éste régimen estaría entre 1,72 UVT ($45.000 año 2012) y 5,85 UVT ($152.000 año 2012)

Por último, el economista Eduardo Sarmiento escribe en su columna: La reforma tributaria anunciada   lo siguiente:

La propuesta está fundamentada en la teoría ideal de tributación planteada al principio del siglo XX, que consideraba que los sistemas basados en los gravámenes al trabajo y a los bienes necesarios son más eficientes y estimulan más los negocios, porque son menos sensibles a los precios e interfieren menos con el mercado, y redundan en mayores recaudos tributarios. Sin embargo, el modelo fue seriamente cuestionado y rechazado por sus enormes efectos inequitativos. El mayor peso recae en los grupos laborales que tienen menos ingresos que los del capital y en los bienes más necesarios, que son más consumidos por las personas de menores ingresos.

Parte de la explicación está en el TLC con Estados Unidos. Ante los efectos destructivos de la baja de aranceles, agravada por la revaluación, sobre las empresas, en el desespero se busca compensarla con un aumento del gravamen al trabajo con respecto al capital. De nuevo, los platos rotos del libre mercado corren por cuenta de los ingresos laborales. (Negrilla fuera de texto)