Recuerde que si usted es asalariado y su patrimonio bruto a Diciembre 31 de 2011 fue superior a $113 millones 94 mil, o si recibió ingresos durante el año gravable 2011 superiores a los $102 millones 363 mil, usted se encuentra obligado a presentar declaración de renta. Igualmente, si sus compras o consumos en 2011 con tarjeta de crédito o cualquier medio de pago superaron los $70 millones 370 mil, o si en sus cuentas bancarias recibió consignaciones superiores a los $113 millones 94 mil, también debe declarar renta.

Restricciones sobre los gastos deducibles para asalariados.

Si bien el artículo 107 del Estatuto Tributario establece que son deducibles las expensas realizadas durante el año o período gravable en el desarrollo de cualquier actividad productora de renta de que se trate, siempre que tengan relación de causalidad y sean necesarias y proporcionadas de acuerdo con cada actividad, tratándose de ingresos por salarios, existe una restricción respecto a la procedencia de la deducciones imputables en la declaración de renta, pues en este caso las deducciones deben encontrarse taxativamente señaladas por el Legislador. 

De esta manera, los gastos en que incurren los asalariados por concepto de alimentación, arrendamientos, servicios públicos, transporte, vestuario, capacitación, etc., no son deducibles del impuesto de renta por no configurarse respecto de éstos los presupuestos legales exigidos para las deducciones, es decir, causalidad, necesidad y proporcionalidad con la actividad productora de renta; por lo tanto, para que una deducción sea procedente es necesario que la misma sea contemplada por la legislación tributaria, es así como la deducción de intereses sobre préstamos para adquisición de vivienda, que sin tener relación causal o de necesidad con la actividad laboral, se prevén taxativamente como deducibles.

Se debe tener en cuenta que si bien la deducciones para el caso de los asalariados son de carácter restrictivo, la Ley no los somete a gravamen hasta determinado monto de sus ingresos (1.090 UVT ó $27.394.000 para el año gravable 2011), reconociendo así y desgravando por la existencia de ciertos gastos de subsistencia, por lo que no pueden además solicitarse para efectos fiscales gastos que, como se anotó, no tienen relación causal ni de necesidad con los ingresos laborales.

Los gastos deducibles permitidos por la legislación tributaria en el caso de los asalariados son los siguientes:

Deducción por pagos a salud en medicina prepagada y educación formal.

Los asalariados cuyos ingresos laborales durante el año gravable 2010 fueron inferiores a $112.953.000 (4600 UVT), pueden optar por tomar como deducible en su declaración de renta y complementario los pagos efectuados durante el año gravable 2011 por concepto de salud y educación o los intereses sobre préstamos para adquisición de vivienda. (Se deduce el concepto más conveniente pero no es procedente tomar ambas deducciones)

El valor a deducir debe corresponder a los pagos efectuados por prestación de servicios a empresas de medicina prepagada vigiladas por la Superintendencia Nacional de Salud, por seguros de salud a compañías de seguros vigiladas por la Superintendencia Financiera y por educación primaria, secundaria y superior, a establecimientos educativos debidamente reconocidos por el ICFES o por la autoridad oficial correspondiente, cuyos beneficiarios sean el trabajador, su cónyuge y hasta dos (2) hijos.

El monto máximo de la deducción de los pagos realizados por concepto de salud y educación, se encuentra limitado al quince por ciento (15%) de la totalidad de los ingresos gravables provenientes de la relación laboral o legal y reglamentaria, es decir, disminuido en el valor de los ingresos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional y las rentas laborales exentas.

Deducción de Intereses sobre Préstamos para Adquisición de Vivienda.

A los asalariados cuyos ingresos laborales durante el año gravable 2010 fueron superiores a $112.953.000 (4600 UVT), sólo les es aplicable la deducción por pagos de intereses o corrección monetaria en virtud  de préstamos para adquisición de vivienda pagados durante el año gravable 2011  y por los contratos de leasing habitacional para vivienda del trabajador.

Cuando el asalariado supera el tope de las 4.600 UVT, no puede optar por el concepto de las deducciones que puede aplicar en su declaración de renta, sino que únicamente puede solicitar lo pagado en el año por intereses pagados en la adquisición de su vivienda, es así, como los descuentos por salud y educación frente a los intereses por adquisición de vivienda del trabajador, son excluyentes.

Tratándose de préstamos para adquisición de vivienda otorgados por personas o entidades no sometidas a vigilancia del Estado, procederá el beneficio, siempre y cuando el crédito esté garantizado con hipoteca según lo prescribe el artículo 119 del E.T.

Si el préstamo corresponde a la línea de “Libre Inversión” pero se demuestra que se utilizó en la adquisición de la vivienda del trabajador, es posible deducir el valor de los intereses pagados sobre estos préstamos, pues el querer del legislador es el de incentivar la adquisición de vivienda y no la de favorecer una determinada línea de crédito.

El monto máximo a deducir por este concepto y por contratos de leasing habitacional para vivienda del trabajador para el año gravable 2011 es de $30.158.000 (1200 UVT)

Por otra parte, para la deducción de intereses sobre préstamos para adquisición de vivienda se requiere que el contribuyente habite el inmueble adquirido.

Respecto a los cónyuges, que han obtenido el préstamo de manera individual, es pertinente recordar lo preceptuado en el Artículo 8° del Estatuto Tributario; así, éstos, individualmente considerados, son sujetos gravables en cuanto a sus correspondientes bienes y rentas, por lo que ninguno puede beneficiarse de la deducción o descuento del otro.

Ahora bien, cuando un crédito para vivienda haya sido otorgado a varias personas, el descuento se aplicará proporcionalmente a cada una de ellas. Así mismo, a la luz del Artículo 8° del D.R 3750 de 1.986, cuando el crédito fuere otorgado a ambos cónyuges, la deducción podrá ser solicitada en su totalidad en cabeza de uno de ellos, siempre y cuando manifieste en su solicitud que el otro cónyuge no la ha solicitado.

Aportes Obligatorios a Salud.

De conformidad con el artículo 3 del Decreto 2271 de 2009, el valor a cargo del trabajador en los aportes obligatorios al Sistema General de Seguridad Social en Salud puede ser tratado como deducción en su declaración de Impuesto sobre la Renta y Complementario.

Al respecto se debe precisar que los aportes obligatorios por salud no se computan para los límites porcentuales o de valor señalados para la procedencia de los pagos por salud en virtud de pagos de medicina prepagada y educación, o intereses y corrección monetaria por préstamos para adquisición de vivienda; es decir, los aportes obligatorios por salud no están sujetos al límite del 15% de los ingresos laborales gravados y se pueden deducir simultáneamente con los intereses por créditos de vivienda.

Recomendamos a nuestros lectores y declarantes en general, que si se trata de la declaración de renta de asalariados, diligenciar la declaración con la mayor prudencia respetando los conceptos de la DIAN para no caer en discusiones o procesos tributarios que a la postre le pueden resultar muy costosos al contribuyente.