DIRECCIÓN DE IMPUESTOS Y ADUANAS NACIONALES

OFICIO ADUANERO N° 646 [054040]

28-08-2013

 

 

Subdirección de Gestión Normativa y Doctrina
Bogotá, D. C.
Oficio número 100208221-0646

 

Doctor
MIGUEL ÁNGEL ESPINOSA ALONSO
Presidente Ejecutivo Fitac
Carrera 103 N° 25F – 50 Oficina 106
Bogotá, D. C.

 

Ref.: Radicado 100208221-104 del 29/05/2013

 

Tema Aduanas
Descriptores Importación
Fuentes formales Decreto número 0074 de 2013, artículo 1606 del Código de Comercio y artículo 101 del Decreto número 2685 de 1999.

 

De conformidad con el artículo 20 del Decreto número 4048 de 2008 y la Orden Administrativa número 000006 de 2009 esta Subdirección es competente para absolver las consultas que se formulen sobre la interpretación y aplicación de las normas tributarias, aduaneras y cambiarias en lo de competencia de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales.

Solicita aclarar el Oficio número 022944 de 2013 mediante el cual se interpretaron las disposiciones contenidas en el Decreto número 0074 de 2013 y en donde de manera expresa se señaló que las zonas francas no son consideradas como zonas primarias aduaneras.

Se indica en el escrito de la solicitud que es necesario precisar si las mercancías almacenadas en una zona franca se consideran efectivamente embarcadas hacia Colombia. Parte del supuesto el consultante que las mercancías situadas físicamente en una zona franca aún no han llegado al TAN, pero sí fueron efectivamente embarcadas hacia Colombia. Al respecto me permito manifestarle.

Señala el Oficio número 022944 de 2013 cuya aclaración se solicita que: 

“Frente a la posibilidad que la mercancía almacenada en una zona franca pueda acogerse a las exclusiones contempladas en el artículo 4° del Decreto número 0074 de 2013, reiteramos los argumentos expuestos de manera precedente para concluir que las mercancías almacenadas en una zona franca no quedan contempladas dentro de las excepciones a que hace referencia la norma y por tanto, las mercancías clasificables por los Capítulos 61, 62 y 63 del Arancel de Aduanas, procedentes de una zona franca se encuentran obligadas a cancelar los gravámenes a que hizo referencia el citado decreto, toda vez que de conformidad con el artículo 89 del Decreto número 2685 de 1999, los tributos aduaneros que se deben liquidar por la importación serán los vigentes en la fecha de presentación y aceptación de la declaración de importación”.

Respecto a lo que debe entenderse por embarque de las mercancías ha sido doctrina de esta Dependencia la de señalar: 

“El término “embarque” hace referencia a la operación de cargue en el medio de transporte, tanto en el contexto del derecho de transporte, como de los negocios internacionales y de comercio exterior. 

El documento que prueba el embarque de la mercancía es el documento de transporte y en el modo marítimo este se encuentra definido como el “documento que el transportador marítimo expide como certificación de que ha tomado a su cargo la mercancía para entregarla, contra la presentación del mismo en el punto de destino, a quien figure como consignatario de esta o a quien la haya adquirido por endoso total o parcial, como constancia del flete convenido y como representativo del contrato de fletamento en ciertos casos. (…)”. 

“Al respecto, resulta importante considerar las características generales de lo que constituye un contrato de transporte de mercancía. 

Señala al respecto el artículo 981 del Código de Comercio, que el transporte de mercancía es un contrato por medio del cual una de las partes se obliga para con la otra, a cambio de un precio, a conducir cosas de un lugar a otro, por determinado medio y en el plazo fijado, y a entregar estas al destinatario. 

Dispone el artículo 1601 de la citada codificación, que el transportador que haya recibido una cosa para ser cargada a bordo, expedirá al remitente un documento que contendrá, entre otros datos, los siguientes: 

“1. La indicación del lugar y fecha de recibo, con la especificación “recibido para embarque”;

2. El puerto y fecha de cargue, el nombre del buque y el lugar de destino; (…)”. 

Conforme al artículo 1602 ibídem, una vez embarcadas las cosas el transportador pondrá en el documento “recibido para embarque” la anotación “embarcado”, salvo que haya entregado al remitente el documento señalado en el artículo 1640. 

El documento señalado en los artículos anteriores “servirá de prueba del contrato mismo de transporte y de que el transportador recibió la cosa en la forma, cantidad, estado y condiciones allí descritas”, conforme al artículo 1603 de la codificación en comento (…)” Concepto 017 de 2008.

A su vez, el artículo 1606 del Código de Comercio, señala que: “Artículo 1606. <Inicio de la responsabilidad del transportador>. La responsabilidad del transportador se inicia desde cuando recibe las cosas o se hace cargo de ellas y termina con su entrega al destinatario en el lugar convenido, o su entrega a la orden de aquél a la empresa estibadora o de quien deba descargarlas, o a la aduana del puerto. (…)”

Estas disposiciones son concordantes con lo señalado en la legislación aduanera contenida en el Decreto número 2685 de 1999 que prescribe: 

“Artículo 101. Descargue de la mercancía.

<Artículo modificado por el artículo 9° del Decreto 1198 de 2000. El nuevo texto es el siguiente:> Para efectos aduaneros, la mercancía descargada en puerto o aeropuerto quedará bajo responsabilidad del transportador o del agente de carga, internacional, según sea el caso, hasta su entrega al depósito habilitado, al declarante, al importador o al usuario operador de la zona franca en la cual se encuentre ubicado el usuario a cuyo nombre venga consignado, o se endose el documento de transporte, de acuerdo con lo establecido en este decreto. 

Cuando en el contrato de transporte marítimo la responsabilidad para el transportador termine con el descargue de la mercancía, a partir del mismo, esta quedará bajo responsabilidad del agente de carga internacional o puerto, según el caso, hasta su entrega al depósito habilitado al que venga destinada o hasta su ingreso a zona franca.”

Así las cosas, de las disposiciones que se citan puede concluirse válidamente que el contrato de transporte finaliza cuando las mercancías son descargadas o cuando son entregadas al Usuario Operador de la Zona Franca en donde se encuentre ubicado el Usuario a cuyo nombre vengan consignadas. Es decir que finalizado el contrato de transporte por la entrega al destinatario de las mercancías, no puede afirmarse que aún las mercancías se encuentren embarcadas en el medio de transporte; ya que en efecto las mismas han sido descargadas y entregadas al destinatario, esto es al Usuario Operador de la Zona Franca en donde se encuentre ubicado el Usuario a cuyo nombre vengan consignadas.

Por otra parte se manifiesta en la consulta que las mercancías ubicadas físicamente en las zonas francas no han llegado al territorio aduanero nacional, pero sí se encuentran embarcadas hacía el mismo.

Frente a este argumento es necesario precisar que la legislación aduanera contenida en el Decreto número 2685 de 1999 señala de manera expresa que no se considera una importación la introducción de mercancías a una zona franca para efectos del pago de los tributos aduaneros (artículos 394 y 399 del Decreto número 2685 de 1999).

Por esta razón los artículos 101 y 113 del Decreto número 2685 de 1999, disponen el procedimiento que debe adelantarse para la entrega de una mercancía que ingresada al territorio aduanero nacional debe ser trasladada a una zona franca, en atención a que el documento de transporte viene consignado a un usuario de la misma.

Señala el artículo 113 del Decreto número 2685 de 1999: 

“Artículo 113. Entrega al depósito o a la zona franca.

<Artículo modificado por el artículo 1° del Decreto número 771 de 2010. El nuevo texto es el siguiente:> De conformidad con lo establecido en el artículo 101 de este decreto, las mercancías deberán ser entregadas por el transportador o los Agentes de Carga Internacional, según corresponda, al depósito habilitado señalado en los documentos de transporte, o al que ellos determinen, si no se indicó el lugar donde serán almacenadas las mercancías, o al usuario operador de la zona franca donde se encuentre ubicado el usuario a cuyo nombre se encuentre consignado o se endose el documento de transporte. 

Una vez descargada la mercancía se entregará al depósito o al usuario operador de zona franca, a más tardar dentro de los dos (2) días hábiles siguientes a la presentación del informe de descargue e inconsistencias en el aeropuerto, o dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes a la presentación del mismo, cuando el descargue se efectúe en puerto. Dentro de los términos previstos en el presente artículo y sin que la mercancía ingrese a depósito, se podrá solicitar y autorizar el régimen de tránsito, cuando este proceda. (…)”.

De igual forma, el inciso 7 del parágrafo 4° del artículo 393-3 del Decreto número 2685 de 1999 señala de manera expresa que: “La mercancía introducida a los puertos declarados como Zonas Francas Permanentes Especiales, deberá cumplir los requisitos y procedimientos establecidos en este decreto para el ingreso de las mercancías a la Zona Primaria Aduanera, salvo la maquinaria y equipo necesarios para la prestación de los servicios portuarios”.

Por otra parte es de aclarar que el almacenamiento en las instalaciones de un usuario comercial no puede equipararse al almacenamiento que se realiza en un depósito habilitado, ya que por su naturaleza y finalidades son diferentes las actividades que se realizan en una zona franca de aquellas que se llevan a cabo en un depósito habilitado.

Los anteriores argumentos nos permiten concluir que las mercancías almacenadas en una zona franca no pueden ser consideradas como embarcadas hacia Colombia y por tanto es necesario reiterar lo manifestado en el Oficio número 022944 de 2013 en donde se señaló:

“Frente a la posibilidad que la mercancía almacenada en una zona franca pueda acogerse a las exclusiones contempladas en el artículo 4° del Decreto número 0074 de 2013, reiteramos los argumentos expuestos de manera precedente para concluir que las mercancías almacenadas en una zona franca no quedan contempladas dentro de las excepciones a que hace referencia la norma y por tanto, las mercancías clasificables por los Capítulos 61, 62 y 63 del Arancel de Aduanas, procedentes de una zona franca se encuentran obligadas a cancelar los gravámenes a que hizo referencia el citado decreto, toda vez que de conformidad con el artículo 89 del Decreto número 2685 de 1999, los tributos aduaneros que se deben liquidar por la importación serán los vigentes en la fecha de presentación y aceptación de la declaración de importación”.

Finalmente nos permitimos manifestarle que la base de conceptos emitidos por la Entidad puede ser consultada en la página www.dian.gov.coingresando por el icono “Normatividad Técnica”-”Doctrina”-”Dirección de Gestión Jurídica”.

 

Atentamente,

 

La Subdirectora de Gestión Normativa y Doctrina,

 

Leonor Eugenia Ruiz de Villalobos.

 

 

Publicado en D.O. 48.960 del 31 de octubre de 2013.