Aclaramos a nuestros lectores que lo publicado en el presente artículo es nuestra opinión y posición respecto a la aplicación del beneficio y NO la posición oficial conforme se interpreta la norma.

Uno de los beneficios tributarios que más dudas ha generado principalmente entre los beneficiarios del mismo, es el beneficio contemplado en el artículo 15 de la ley 1429 de 29-12-2010 y que trata acerca de la aplicación de la retención en la fuente para los trabajadores independientes que tengan un solo contrato por prestación de servicios y en el cual se estipula lo siguiente:

“ARTÍCULO 15°. Aplicación de retención en la fuente para independientes. A las personas independientes que tengan un solo contrato de prestación de servicios que no exceda de trescientos (300) UVT., se les aplicará las mismas tasas de retención de los asalariados estipuladas en la tabla de retención en la fuente contenida en el Artículo 383 modificado por la ley 1111 de 2006.

Para el efecto, en el momento de suscribir el respectivo contrato de prestación de servicios, el contratista deberá mediante declaración escrita manifestar al contratante la aplicación de la retención en la fuente establecida por esta norma y que solamente es beneficiario de un contrato de prestación de servicios durante el respectivo año no superior al equivalente a trescientas (300) UVT.

Parágrafo. Asalariados no obligados a declarar.- Modificase el numeral tercero del artículo 593 del Estatuto Tributario así:

3. Que el asalariado no haya obtenido durante el respectivo año gravable ingresos totales o superiores a 4.073 UVT.” (Subrayado nuestro)

La principal inquietud que  manifiestan los trabajadores  independientes es respecto a la forma como se deben determinar los 300 UVT para establecer si se puede acceder o no a la exención de retención en la fuente o la aplicación de la misma conforme a las tarifas estipuladas para los asalariados en la tabla del artículo 383 del estatuto tributario.

Recordemos que de acuerdo a lo estipulado en la tabla del artículo 383 E.T, los ingresos laborales gravables que no superen la cifra de 95 UVT ($2.388.000) no están sujetos a retención en la fuente.

De acuerdo con la interpretación de la norma, para determinar si el trabajador independiente puede acceder al beneficio, se debe tener en cuenta es el valor total del contrato de prestación de servicios y no el valor mensual por el cual se hayan pactado los pagos de honorarios y si este valor total NO supera durante el año 2011 la cifra de $7.540.000 (300 UVT X $25.132), se podrá solicitar la aplicación de retención en la fuente conforme a la tabla del artículo 383 para asalariados.

De acuerdo con la interpretación anterior, el beneficio sólo podría ser aplicado por aquellos trabajadores independientes que durante el año 2011 no devenguen mensualmente más de $628.250

En nuestro concepto, si la finalidad de la norma era poner en igualdad de condiciones en cuanto a la retención en la fuente a  trabajadores independientes que tienen un solo contrato de prestación de servicios y asalariados, la interpretación respecto a los 300 UVT deberían ser considerados respecto al pago mensual de los honorarios o por prestación de servicios y no según el valor total del contrato, haciendo tal afirmación por las siguientes razones:

- Si con la norma se busca poner en igualdad de condiciones a trabajadores independientes y asalariados en la aplicación de retención en la fuente, lo normal sería que para ambos se manejaran las mismas condiciones respecto a los ingresos para quedar sujetos a retención y no sería concebible que mientras para los asalariados se definen unos rangos en las tarifas de retención respecto a sus ingresos mensuales e independientemente del total de los ingresos anuales, para los trabajadores independientes se fijen  topes en el nivel de ingresos anuales a una cifra que no tiene consideración respecto a los ingresos mensuales.

- Sería razonable y coherente que si un asalariado que obtiene ingresos laborales gravables inferiores a $2.388.000 no esta sujeto a que le practiquen retención en la fuente y que probablemente no esté obligado también a presentar declaración de renta al no cumplir con el requisito de los ingresos, un trabajador independiente que tiene únicamente un contrato de prestación de servicios, el cual se podría asimilar a un asalariado, también pueda obtener el beneficio de quedar exento de retención en la fuente si no cumple con el tope anterior.

- Limitar la aplicación del beneficio a un nivel de ingresos equivalente a 300 UVT mensuales es lógico si se tiene en cuenta que al confrontar ese nivel de ingresos con la tabla de retención en la fuente para pagos laborales supone la aplicación de una retención en la fuente a una tarifa mayor a la establecida para el concepto de honorarios.

- No es coincidencia de que en parágrafo del artículo 15 de la ley 1429 de 29-12-2010, articulo que trata sobre la aplicación de retención en la fuente para los independientes, modifique el criterio en cuanto a ingresos de los asalariados no obligados a declarar y la razón podría explicarse en que debido a que ellos no tiene el límite de las 300 UVT para que les apliquen las tarifas de retención en la fuente estipuladas en el artículo 383 del E.T., y por lo tanto, en la medida de que sus ingresos son mayores, la tarifa de retención en la fuente también lo es, haciéndose necesario estipular una base mayor sobre los ingresos respecto a las demás personas naturales para quedar obligados a declarar.

Es decir, el criterio de los ingresos para que los trabajadores independientes queden obligados a declarar por el año gravable 2011 serían de $82.396.000, mientras que para los asalariados serían de $102.363.000. Si un trabajador independiente tiene ingresos mensuales superiores a 7.539.000 UVT quedaría obligado a declarar por el año 2011 y si se le practicará la retención en la fuente conforme a la tabla del artículo 383 sin tener en cuenta el límite de las 300 UVT, las retenciones podrían terminar siendo mucho mayores al impuesto de renta a cargo que finalmente debería liquidar el contribuyente  y por este motivo se estable este límite, con el fin de disminuir la tarifa de retención y por consiguiente, el valor total de las retenciones que podrá imputar con el impuesto sobre la renta.

- Por último, suponga que un trabajador independiente tiene un solo contrato por prestación de servicios durante el año 2011 por $7.539.000 (Cifra que le permite acceder al beneficio) y una vez determinada la base sobre la cual se practica la retención (después de descontar aportes a salud y pensión) suponga que esta es de $6.680.000, al someter dicha cifra a la tabla de retención en la fuente del artículo 383 del E.T. resulta que la retención que se debe aplicar es de $1.066.000, lo cual corresponde a una tarifa de retención del 15,95%, tarifa que es muy superior a la de retención en la fuente por concepto de honorarios  que corresponde al 10%, situación que no supondría ningún beneficio para el trabajador independiente.

Por lo tanto, hasta que la DIAN no se pronuncie oficialmente mediante circular, concepto o decreto reglamentario respecto al objetivo y aplicación de este beneficio por parte de los trabajadores independientes, se debe analizar muy bien si es conveniente acogerse al mismo conforme a la interpretación actual de la norma, debido a que no siempre se verá disminuida la tarifa de retención en la fuente aplicable, sino que por el contrario, esta puede resultar siendo mayor.