Los “asalariados” que durante el año 2013 no hagan uso de ninguno de los beneficios fiscales para disminuir su “ingreso laboral gravable” y que devenguen un salario mensual superior a $3.740.000, estarán sujetos a retención en la fuente; no obstante, si el asalariado tiene “dependientes”, solo estará sujeto a retención cuando su salario mensual supere los $4.200.000

La planeación fiscal de la declaración de renta, en el caso de los “asalariados”, debe comenzar desde un juicioso análisis de los diferentes aspectos que se involucran en la determinación de su base para el cálculo mensual de la retención en la fuente, y en este sentido, la reciente reforma tributaria de 2012 (Ley 1607), cambió sustancialmente las reglas aplicables, nuevas reglas que en algunos casos podrían “tumbar” cualquier planeación que se haga, por cuenta del nuevo IMAN y la nueva tabla de retención en la fuente mínima aplicable a los “declarantes”.

Por tal motivo, es importante conocer los valores a partir de los cuales se comienza a ser sujeto de retención en la fuente sobre los ingresos laborales y bajo qué parámetros, si de acuerdo a la tabla del artículo 383 del Estatuto Tributario 0 bajo la nueva tabla del artículo 384 Ib., con el fin de optimizar la aplicación de los diferentes “alivios” que ofrece la normativa tributaria.

Antes de continuar, es importante precisar que si bien el artículo 329 del E.T., incluye a ciertos trabajadores independientes en la categoría de empleados, y que dicha clasificación aplica para efectos de la retención en la fuente de conformidad con la tabla de retención por pagos laborales contenida en el artículo 383 ib., a éstos “trabajadores independientes” se les aplica un procedimiento de determinación de la base sujeta a retención diferente que al de los “asalariados”; por lo tanto, la presente publicación solo aplica para el caso de los “ingresos laborales” provenientes de una “relación laboral” o “legal y reglamentaria”.

Entrando en materia, de acuerdo con la tabla de retención en la fuente por pagos laborales contenida en el artículo 383 del Estatuto Tributario, los “asalariados” que sin hacer ningún tipo de planeación tributaria, es decir, efectuando el cálculo para la determinación de la base sujeta a retención en la fuente, disminuyendo del ingreso laboral únicamente aquellos conceptos que obligatoriamente el empleador debe aplicar, solo quedarán sujetos a retención si sus ingresos laborales mensuales (antes de depuración) superan la cuantía de $3.740.000.

Sin embargo, si el empleado acredita los requisitos mínimos requeridos por la norma (Decreto 0099) y solicita la aplicación de la deducción por “dependientes” económicos, solo se encontraría sujeto a retención en la fuente sobre sus ingresos laborales si el ingreso por dicho concepto en el mes termina superando los $4.200.000.

En el caso de los asalariados que son declarantes del impuesto sobre la renta, se verán sometidos a retención en la fuente por la aplicación de la tabla de retención mínima contenida en el artículo 384 del estatuto tributario, cuando su ingreso laboral supere la cuantía de $3.804.000. 

El cálculo de la retención en la fuente donde se determinan los anteriores valores se pueden observar en el siguiente cuadro:

 

Retención en la fuente sobre ingresos laborales a partir de:

Concepto
Sin deducción por dependientes
Con deducción por dependientes
Declarantes de renta con tabla de retención mínima del artículo 384 E.T
Ingreso Laboral3.740.0004.200.0003.804.000
Menos: Deducciones
Aporte Obligatorio a salud realizado en el período.149.600168.000152.160
Deducción por dependientes0420.0000
Menos: Rentas Exentas
Aporte obligatorio a pensión (incluido FSP) realizado en el período.187.000210.000190.200
!ERROR! illegal character '%'3.403.4003.402.0003.461.640
Renta exenta del 25%850.850850.5000
Ingreso Laboral Gravable2.552.5502.551.5003.461.640
Ingreso Laboral Gravable expreado en UVT95,1095,06128,97
Retención en la fuente desde ingresos laborales gravados en UVT9595128,96

¿Cómo pueden disminuir el “Ingreso Laboral Gravable” los asalariados?

Pagos a terceros por alimentación.

Una de las primeras alternativas con que cuentan los asalariados para disminuir su base mensual de retención en la fuente, es solicitar que parte de su salario que es destinado a la alimentación, sea pagado en bonos como Sodexho Pass y/o BIG Pass, pues de conformidad con el artículo 387-1 del E.T., se podrá tratar como “ingreso no gravado” en cabeza del empleado, los pagos realizados a terceros por concepto de alimentación (vales o tiquetes para adquisición de alimentos), limitados mensualmente a $1.100.000 (41 UVT), siempre y cuando el “salario” mensual del empleado en el año 2013 no exceda de $8.321.000. (310 UVT)

Otra de las ventajas fiscales, es que dichos pagos no constituyen ingreso para el empleado sino para el tercero que los suministra, por lo tanto, el empleador no deberá certificar dichos valores como salarios y el empleado no los tendrá en cuenta dentro de sus ingresos para efectos de determinar su condición de obligado a presentar declaración de renta. (Ver Concepto 53743 de 2002)

Aportes Voluntarios a Pensiones.

Contempla el artículo 126-1 del Estatuto Tributario, que los aportes voluntarios a pensión que realicen el trabajador o el empleador, no hacen parte de la base para aplicar retención en la fuente por ser considerados rentas exentas, siempre y cuando cumplan con un período de permanencia no inferior a diez (10) años en el fondo.

Para optimizar el ahorro tributario, se debe recordar que el aporte voluntario a pensiones junto con los aportes obligatorios y el ahorro destinado a cuentas AFC, no puede exceder del 30% del ingreso laboral y hasta un monto máximo de tres mil ochocientas (3.800) UVT por año. 

El anterior beneficio aplica igualmente sobre los ingresos no laborales que reciban los asalariados, cuando los mismos autoricen realizar aportes voluntarios a los fondos de pensiones con base en dichos recursos.

El retiro de los aportes voluntarios de los fondos privados de pensiones antes de que transcurran diez (10) años contados a partir de su fecha de consignación, implica que el trabajador pierda el beneficio y que se efectúen, por parte del respectivo fondo, las retenciones inicialmente no realizadas por el empleador, salvo que dichos recursos se destinen a la adquisición de vivienda. Para el efecto, el empleador deberá manifestarle a la administradora al momento de la consignación del aporte, la “retención contingente por retiro de saldos” cuando no se cumple con el término de permanencia, la cual corresponde a la diferencia entre la suma que se hubiere retenido en caso de no haberse realizado el aporte voluntario y la retención efectivamente practicada al empleado.

Otro importante beneficio tributario para los asalariados declarantes del impuesto sobre la renta, es que de conformidad con un reciente fallo del Consejo de Estado, el valor patrimonial de tales aportes se podrá excluir de la base para el cálculo de la renta presuntiva (Sentencia 18024 de 13-06-2011)

Ahorro en Cuentas A.F.C.

Las sumas que destine el empleado al ahorro a largo plazo en las cuentas de ahorro denominadas “ahorro para el fomento de la construcción – AFC” no hacen parte de la base para aplicar retención en la fuente y son consideradas como rentas exentas, siempre y cuando  cumplan con un período de permanencia no inferior a diez (10) años y que el monto de las sumas consignadas, que adicionadas al monto de los aportes obligatorios y voluntarios a los fondos o seguros de pensiones, no excedan del 30% del ingreso laboral y hasta un monto máximo de tres mil ochocientas (3.800) UVT por año. El exceso sobre el límite anterior se considerará como ingreso gravado para el empleado.

El retiro de recursos de la cuenta de ahorro AFC antes de que transcurra diez (10) años contados a partir de la fecha de consignación, implicará que el trabajador pierda el beneficio y se efectúen por parte de la respectiva entidad financiera, las retenciones inicialmente no realizadas, salvo que dichos recursos se destinen exclusivamente a la cancelación de la cuota inicial y de las cuotas para atender el pago de los créditos hipotecarios nuevos para adquisición de vivienda o el pago de cánones derivados de contratos de leasing habitacional o el pago del valor necesario para ejercer la opción de adquisición de vivienda del trabajador, otorgados o suscritos por entidades sujetas a la inspección y vigilancia de la Superintendencia Financiera de Colombia.

Nuevas deducciones que se restarán de la base de retención en la fuente.

Aportes obligatorios a salud

La deducción por aportes obligatorios a salud continúa sin cambios, no obstante, a partir del mes de abril que comienza a aplicación de la tabla de retención mínima contenida en el artículo 384 del Estatuto Tributario, perdería sentido la reglamentación que mediante el artículo 3 del Decreto 2271 de 2009, se hizo sobre la deducción de los aportes obligatorios de salud para asalariados, en el cual se determinó, que el valor a deducir mensualmente es el valor promedio de lo pagado el año “inmediatamente anterior”. Por lo anterior, dicha disposición podría entenderse derogada tácitamente, pues no tiene sentido que para el cálculo de la retención de los artículos 385 y 386 se aplique la deducción de los aportes pagados el año inmediatamente anterior y que para la aplicación de la retención mínima del artículo 384, se aplique la deducción de los aportes pagados en el respectivo período.

Intereses en créditos para adquisición de vivienda y pagos en planes de salud complementaria se podrán deducir en forma concurrente.

De acuerdo con el nuevo artículo 387 del Estatuto Tributario, si bien desaparece la deducción por los pagos de educación, los pagos por salud complementaria  (seguros de salud y planes de medicina prepagada) serán deducibles en forma concurrente con los pagos por intereses o corrección monetaria en créditos para la adquisición de vivienda, independientemente del monto de los ingresos del empleado.

Los pagos por planes de salud complementaria serán deducibles hasta un límite de 16 UVT mensuales ($429.000 para el año 2013)

No serán deducibles los pagos por educación, pero se podrá solicitar una deducción por dependientes

La deducción por pagos de educación se reemplaza por una nueva deducción por concepto de “dependientes”, la cual corresponde al 10% del total de los ingresos “brutos” proveniente de la relación laboral o legal y reglamentaria del respectivo mes, hasta un máximo de 32 UVT mensuales ($859.000 para el año 2013), sin necesidad de acreditar requisitos que demuestren los gastos que soportan la deducción.

Para efectos de la anterior deducción se entiende por dependientes:

1. Los hijos del contribuyente que tengan hasta 18 años de edad.

2. Los hijos del contribuyente con edad entre 18 y 23 años, cuando el padre o madre contribuyente persona natural se encuentre financiando su educación en instituciones formales de educación superior certificadas por el ICFES o la autoridad oficial correspondiente; o en los programas técnicos de educación no formal debidamente acreditados por la auto­ridad competente.

3. Los hijos del contribuyente mayores de 23 años que se encuentren en situación de dependencia originada en factores físicos o psicológicos que sean certificados por Medicina Legal.

4. El cónyuge o compañero permanente del contribuyente que se encuentre en situación de dependencia sea por ausencia de ingresos o ingresos en el año menores a doscientas sesenta (260) UVT, certificada por contador público, o por dependencia originada en factores físicos o psicológicos que sean certificados por Medicina Legal, y,

5. Los padres y los hermanos del contribuyente que se encuentren en situación de dependencia, sea por ausencia de ingresos o ingresos en el año menores a doscientas sesenta (260) UVT, certificada por contador público, o por dependencia originada en factores físicos o psicológicos que sean certificados por Medicina Legal.