La Ley 1429 de 2010, trajo consigo lo que en apariencia resultaría siendo un importante beneficio para los trabajadores independientes, en cuanto a la aplicación de la retención en la fuente, pero que a la hora del análisis de una norma mal redactada, interpretada en el sentido literal y sin tener en cuenta la verdadera intención del legislador, los beneficiarios resultaron siendo muy pocos.

El artículo 15 de le Ley 1429 de 2010, estableció para los Trabajadores Independientes que tuvieran un (1) solo contrato de prestación de servicios y que no excediera de 300 UVT ($7.540.000 para el año 2011), podrían acogerse a un beneficio en la forma como se determinaba la retención en la fuente, el cual consistía en que no se tendrían en cuenta las bases y tarifas correspondientes a los conceptos de honorarios, comisiones y servicios, sino que, se les aplicaría la retención en la fuente de acuerdo a la tabla de retención para los asalariados contemplada en el  artículo 383 del E.T.

El beneficio que obtendrían los trabajadores independientes de la aplicación de la tabla de retención en la fuente para los asalariados, se debe a que en dicha tabla los primeros 95 UVT ($2.388.ooo) del ingreso gravable mensual, se encuentran sometidos a retención en la fuente a una tarifa marginal del cero por ciento (0%), pero la interpretación de la norma no permitió que el trabajador independiente tomará el ingreso mensual derivado del contrato de prestación de servicios, sino que obligaba a tomar el valor total del contrato para efectos de determinar si podría resultar beneficiario de la norma. Tal interpretación fue argumentada por la DIAN en su Concepto 015030 de 03/03/2011 en los siguientes términos:

“Verificada la exposición de motivos de la Ley 1429 referida, se observa que el proyecto inicialmente precisó la necesidad de fortalecer la formalización de la empresa y generación de empleo, enmarcando su propuesta al favorecimiento de la población de bajos ingresos y a los jóvenes menores de 25 años, para lo cual resulta razonable que un trabajador independiente de menores ingresos, con un contrato de prestación de servicios y con un porcentaje mínimo por encima del salario mínimo mensual legal vigente, cuyos ingresos en el año sean provenientes de un solo contrato y que este no supere los (300) UVT, sea el beneficiario de dicha norma

…De esta manera, ha de entenderse que la disposición se refiere a un contrato anual, tal como se desprende en forma clara del segundo inciso del artículo en estudio, no permitiendo de ninguna manera el fraccionamiento de aquél.”

Pero la anterior interpretación, trae consigo  que en muchas ocasiones podría resultar más oneroso para el trabajador independiente acogerse al beneficio, pues al someter el ingreso gravable a la tabla de retención del artículo 383 E.T., la tarifa a la que finalmente le aplicarían la retención podría terminar siendo mayor a las tarifas por los conceptos de servicios, honorarios o comisiones que son del 6% ó 10%, por lo tanto, era casi obligatorio para el trabajador independiente analizar cual iba a ser el efecto sobre la retención al acogerse al beneficio, pues no siempre habría beneficio. Para ilustrar lo anterior, suponga que un trabajador independiente tiene un solo contrato por prestación de servicios durante el año 2011 por $7.539.000 (Cifra que le permite acceder al beneficio) y una vez determinada la base sobre la cual se practica la retención (después de descontar aportes a salud y pensión) suponga que esta es de $6.680.000, al someter dicha cifra a la tabla de retención en la fuente del artículo 383 del E.T. resulta que la retención que se debe aplicar es de $1.066.000, lo cual corresponde a una tarifa de retención del 15,95%, tarifa que es muy superior a la de retención en la fuente por concepto de honorarios  que corresponde al 10%, situación que no supondría ningún beneficio para el trabajador independiente.

La buena  noticia para los Trabajadores Independientes, es que el artículo 173 de la Ley 1450 de 2011 (Plan Nacional de Desarrollo), ahora sí consagra un verdadero beneficio respecto al procedimiento para calcular la retención en la fuente mediante la aplicación de la tabla de retención del artículo 383 E.T., pues dicha norma si hace la aclaración de que las 300 UVT se refieren al ingreso mensual derivado del contrato por prestación de servicios.

Ley 1429 de 2010
Ley 1450 de 2011
Artículo 15. Aplicación de retención en la fuente para independientes. A las personas independientes que tengan un solo contrato de prestación de servicios que no exceda de trescientos (300) UVT, se les aplicará las mismas tasas de retención de los asalariados estipuladas en la tabla de retención en la fuente contenida en el artículo 383 modificado por la Ley 1111 de 2006.

Para el efecto, en el momento de suscribir el respectivo contrato de prestación de servicios, el contratista deberá mediante declaración escrita manifestar al contratante la aplicación de la retención en la fuente establecida por esta norma y que solamente es beneficiario de un contrato de prestación de servicios durante el respectivo año no superior al equivalente a trescientas (300) UVT.
Artículo 173°. APLICACIÓN DE RETENCIÓN EN LA FUENTE PARA TRABAJADORES INDEPENDIENTES. A los trabajadores independientes que tengan contratos de prestación de servicios al año, que no exceda a trescientas (300) UVT mensuales, se les aplicará la misma tasa de retención de los asalariados estipulada en la tabla de retención en la fuente contenida en el artículo 383 del E.T., modificado por la Ley 1111 de 2006.

Con esta nueva disposición, los trabajadores independientes no estarían sujetos a que se les practique retención en la fuente si su ingreso gravable mensual no supera la cuantía de 95 UVT o $2.388.000 para el año 2011, y adicionalmente, se verían beneficiados con una disminución sobre la tarifa de retención aquellos trabajadores independientes a quienes se les venía practicando la retención por concepto de honorarios a la tarifa del 10% y cuyo ingreso gravable mensual no supere las 177 UVT o $4.448.000, pues a partir de esa base gravable, la tarifa de retención estipulada en la tabla del artículo 383 terminaría siendo mayor al 10%, por lo tanto, no supondría ningún beneficio.

En cuanto a los trabajadores independientes que les vienen practicando la retención en la fuente por concepto de “servicios” a la tarifa del 6%, solo verán reducida la tarifa de retención en la fuente al acogerse al beneficio, si el ingreso gravable mensual no supera las 139 UVT ó $3.493.000.

¿Aplica para todos los Trabajadores Independientes?

Si bien es interesante esta nueva disposición, la norma no es clara en su redacción y se puede prestar para interpretaciones equivocadas.

Nuestra posición respecto a la interpretación de la norma siempre fue la de atender la intención del legislador y no el sentido literal, pues en este caso, la interpretación literal del artículo 173 de la Ley 1450 podría entenderse que aplicaría para cualquier trabajador independiente sin importar la cantidad de contratos por prestación de servicios que tenga simultáneamente, esto por la expresión “contratos” y al no señalar expresamente que aplica únicamente para trabajadores independientes que sean beneficiarios de un (1) solo contrato de prestación de servicios.

Pero si se revisa los textos iniciales del proyecto de Ley del Plan Nacional de Desarrollo, si contenían la restricción de que solo aplicaría para trabajadores independientes que tuvieran un (1) solo contrato de prestación de servicios al año y  no contenían la expresión “contratos” sino simplemente “contrato”.

Con el cambio en el texto de la norma, lo que se eliminó fue la restricción que aplicaba el artículo 15 de la ley 1429 de 2010, en el sentido de que el beneficio solo era aplicable a un (1) solo contrato de prestación de servicios al año, restricción que implicaba que si un trabajador independiente era beneficiario de un solo contrato, pero era el segundo o tercer contrato que suscribía en el mismo año, así cada uno de esos contratos no superaran la cuantía de las 300 UVT, solo podría acogerse al beneficio por el primer contrato ya que para los siguientes no le sería aplicable, pero no debe entenderse eliminado el requisito que para acogerse el beneficio, ya no es obligatorio que el trabajador independiente sea beneficiario de un (1) solo contrato de prestación de servicios.